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Todo sucedió de repente, yo era el entrenador del equipo de baloncesto femenino de mi pueblo, y me iba a duchar después del partido.
En el momento en el que estaba desnudándome, entró Marga, la chica nueva:
-Perdón, pensé que era nuestro vestuario.
Me incorporé, tratándome de tapar con la toalla, mientras miraba como ella se fijaba en mi paquete.
-No, descuida, vuestro vestuario está al otro lado del campo.
No le di mayor importancia y lo dejé pasar, aunque he de reconocer que me casqué una hermosa paja durante la ducha pensando en ella.
Así pasó toda la temporada, cuando en las finales ganamos el último partido lo cual las hizo campeonas regionales. Ese día, corrió el champán por todos los lados, y las chicas me llevaron a la ducha. Ya no quedaba nadie en el polideportivo, así que nadie nos oía los gritos y los bailes que se estaban haciendo.
En el momento de meterme en la ducha me empezaron a tocar por todos los lados, a lo cual mi herramienta despertó. Y Andrea, la capitana del equipo, me empezó a decir que si no me quitaba la ropa iba a terminar cogiendo una pulmonía. Me fui a mi vestuario a cambiarme, cuando vi que todas las chicas iban detrás de mi:
-¿Venís a verme cambiar? - Nosotras también nos hemos mojado, así que también nos cambiaremos…
Y todas ellas, sin excepción, empezaron a quitarse la ropa con lo que mi herramienta ya no daba más de si. Yo también me empecé a quitar la ropa y mis chicas me empezaron a ayudar, jamás olvidaré aquel momento… Mis chicas acariciándome por todas partes, quitándome la ropa y disfrutando con mi pene. En aquel momento Andrea se llevó mi verga a su boca diciéndome:
-Ya nos había contado Marga lo grande que la tenías, pero jamás pensé que fuera tanto. Como la pobre era el primero que veía…
En ese momento, llamé a mi diosa Marga y decidí que con ella sería con la que terminase la primera vez…
Su coño está bien prieto así que fui metiéndosela muy despacito, mientras Gloria, la escolta cubana, me chupaba los huevos por debajo. Eso me ponía a cien, y quería durar con Marga, así que le dije que empezase a chuparle las tetas a Marga.
Cuanto más entraba, más gritos pegaba, y al final Gloria puso una de sus enormes tetas en la boca para que se callara. El final con Marga fue tremendo, empezó a convulsionarse, lo cual hizo que yo también eyaculase sacándosela lo justo para que todas mis chicas peleasen por mi lechecita.
Todas mis chicas no, ya que Sonia y Azucena, las dos pívot disfrutaban de un excelente 69 de esos que quitan el hipo. Todas se pusieron a juguetear entre ellas viendo que mi pene ya no daba más de si por el momento.
No obstante, Gloria se había quedado con ganas de una buena follada y empezó a juguetear con mis huevos. Además me tumbó y me puso su chocho a la altura de mi boca. Después de chupárselo un rato, sus caricias surtieron efecto, Ella, ya había llegado al orgasmo otra vez dejando mi torso mojado. Sin dejarme que me levantara ella fue dándose la vuelta, chupando sus propios jugos, para después colocarse sentada encima de mi.
Empecé a pensar que también a Gloria la tendría que enseñar porque no acertaba a metérsela por el coño, pero luego descubrí que no era por ahí por donde se la quería meter… Se empaló, a la tercera intentona, dando un grito de dolor que hizo que el resto de las compañeras, que estaban bastante ocupadas, se volvieran instintivamente.
Comprendí que a Gloria solo le gustaba el sexo duro, así que empecé a arquear el cuerpo con todas mis fuerzas y a levantarla para volverla a dejar caer.
Así estuvimos como 10 minutos, ya las chicas nos estaban rodeando, bien chupándole el chocho a Gloria, bien poniéndome los suyos en la cara para que los chupase… Cuando Gloria terminó por tercera vez, decidió darme un homenaje y apretando sus pechos contra mi pene los fue subiendo y bajando, dándome lo que llamarían una cubana.
No aguanté mucho y envié una descarga directa a su cara, y el resto sobre las tetas.
Ver a mis chicas peleándose por mi leche fue una gozada….
Después de esto, lo volvimos a realizar en otras ocasiones, pero eso ya lo iré contando…
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