Relato porno. Follada por detrás en el baño.

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Había sido un día fatal en la oficina, todo me había salido mal, peleas con algunos compañeros, un reto de mi jefe, parecía que el mundo estaba en mi contra. Cuando llegaron las 6 ni lo pensé agarré mis cosas y salí disparada hacia el ascensor. Allí me encontré con un grupo de chicos de cobranzas que charlaban animadamente entre ellos.

- Fer - me dijo uno - que cara de enojada... - No me digas le contesté - Epa, tan linda y con ese enojo - Si, tuve un día de mierda - le contesté un poco más tranquila - ¿Por que no venís con nosotros a tomar una cerveza así te despejas?

Al principio la idea no parecía muy tentadora, pero para cuando llegamos a planta baja me había empezado a cambiar el humor y me decidí a seguirlos. Era un grupo de tres chicos que siempre los veía salir juntos, solían ir a jugar al fútbol y a bailar, en un momento me pregunté que hacia yo allí, pero después del día que había tenido, ya nada me molestaba.

Entre broma y broma fuimos caminando a uno de los pub cercanos y, nos ubicamos en una de las pocas mesas que quedaban al fondo del local. En casi todas las mesas había grupos de chicos charlando y tomando, no había muchas chicas en el Pub hoy, ni siquiera alguna de mis amigas que solían venir seguido.

Me solté el pelo y me aflojé los botones de la blusa ya que hacia calor, al instante noté varias cabezas que se daban vuelta. Me sorprendió, ya que no soy "Pamela A", pero tampoco soy un "bicho". Con mis 30 años me mantenía todo lo bien que te permite el horario de la oficina, y mis tetas son mi arma fuerte, con un buen escote estoy segura de recibir todas las miradas.

Pedimos las cervezas, charlamos del trabajo hasta que en un punto me volví a enojar y les pedí que dejaran el tema, los chicos me hicieron bromas, me volvieron a decir que era una amarga y al final comenzaron a hablar de fútbol. Y siguieron hablando de fútbol... después de un rato ya me había hartado, ya había tomado varias cervezas y estaba acalorada. Me estaba aburriendo y empecé a mirar las demás mesas... Al cabo de un rato mi mirada se chocó con la de otro hombre, tan aburrido como yo que jugaba con su vaso de cerveza.

Al principio no le di importancia seguí chusmeando el lugar hasta que nuevamente nuestras miradas se cruzaron. Esta vez me quedé un rato, él no desvió la suya y parecía divertido. Me tiró un beso y me sorprendió... no me quedé atrás y le hice un guiño cómplice. Me sonrió y la verdad le quedaba muy bien la sonrisa, con el pelo enrulado, los anteojos y ese traje claro.

Los chicos con que estaba me preguntaron algo que no escuché, en parte por que no les prestaba atención, en parte por que ya estaban medio tomados y algunas palabras les comenzaban a patinar. Les hice unos comentarios y cuando volví a mirar a la otra mesa él también estaba enfrascado en la conversación.

Pedí otra cerveza, acoté un par de cosas más, me puse a pensar como me iba, volví a pasear la mirada y otra vez me encontré con él. Esta vez fui yo quien le tiró un beso y él me respondió pasándose la lengua por los labios... se estaba poniendo interesante... apuré lo que quedaba del último vaso de cerveza y ya me di cuenta que estaba haciendo efectos en mi cabeza y en mi vagina.

Me levanté para ir al baño, el "extraño" de la otra mesa me vio y se levantó, le hice un gesto como para que no se preocupara que solo iba al baño. Vi en sus ojos alivio y un guiño cómplice. Me apuré hacia el baño que por suerte estaba a metros de la mesa donde estábamos. Cuando salí es donde todo cambió de rumbo... Allí estaba él en el pasillo esperándome nervioso.

- Por tu cara de aburrida, no te gusta hablar de sistemas - Me dijo con una sonrisa - No, de fútbol - le contesté divertida.

La cabeza me daba vueltas y sentía que todo el calor me subía de tenerlo en ese pasillo allí cerca. Podía sentir el calor de su pecho a centímetros de mis tetas, mi vagina ahora pedía otra cosa.

- ¿Y que te gusta? - Esto - le dije y sin pensarlo ni nada le di un pico en la boca.

Lo agarré con la guardia baja y al principio no reaccionó, me miró sorprendido y mis ojos le contestaron todo. Me tomó las mejillas y me dio un dulce beso. Yo no quería eso y lo apreté fuerte contra mí mientras con mi lengua lo buscaba. No hizo falta más, entendió lo que quería y bien que lo entendió.

Sus manos se fueron metiendo por mi blusa, acariciaron mis senos por sobre el corpiño, su lengua buscaba la mía, el calor subía, bajé la mano a su pecho y le desabroché la camisa. Él tampoco estuvo lerdo y terminó desabrochándome toda la blusa y ya buscaba desabrochar mi corpiño. Mis pezones estaban deseando ser besados, quería que me los chupara, quería sentirlo.

Mis labios besaron su cuello, le pasé la lengua, sentí su transpiración, su olor, su barba crecida. El que fuera un extraño me ponía más loca, me sentía toda una puta, no me importaba, quería sentirlo, quería morderlo, quería apretarlo contra mí.

Mi mano siguió bajando y la metí directo en sus pantalones y agarre su pija bien fuerte. Todavía no la tenia todo lo dura que me gustaba así que comencé a pajearlo salvajemente. Él me desabrochó el corpiño y liberó mis tetas, por fin, no aguantaban más dentro del corpiño, las tomó con las manos, las apretó fuerte y luego se tiró de cabeza a chuparlas. Me dolía pero me encantaba quería, más... saqué la mano de su pija y le agarré el culo, se lo apreté y lo traje hacia mi. Sentía su pija sobre mi concha, me refregaba, parecía una gata en celo.

El que estuviéramos en un pasillo y cualquiera entrara o nos escuchara me ponía más caliente. Que pasaría si entrara un chico... lo podía adivinar, se uniría a nosotros. ¿Y si fuera una chica? ¿Se tiraría arriba de él o de mí? Mi cabeza seguía a mil mientras sentía su cuerpo sobre el mío, su pija apoyándose en mí, cada vez más dura, sus manos sobre mis senos, acariciando mi espalda, mi culo, toda.

De golpe escuchamos ruidos en la entrada del pasillo, sin dudarlo lo agarré y lo metí como pude en el baño de damas y nos encerramos en uno. Los pasos siguieron de largo, lo miré nos sonreímos, nos volvimos a besar, esto no había terminado. Podía sentir que estaba toda mojada, volví a meter la mano en su pantalón y le agarré la pija... ya estaba más dura, la podía sentir bien caliente.

Le desabroché el pantalón le bajé los calzoncillos y, me tiré sobre su pija. Me la metí en la boca, la quería tragar entera, se la chupé, le pasé la lengua, subía y bajaba por ella como poseída. De fondo escuchaba sus gemidos de placer y los míos. Llegué a sus huevos me los metí en la boca, jugué con mi lengua, volví a su pija, él me tomaba del pelo, me lo enredaba, no me dejaba salir. Seguí mamándosela, estaba riquísima.

Me separé, subí hasta su boca, lo besé apasionada, quería más, me corrí la bombacha y con la mano le bajé la cabeza. Entendió perfectamente lo que necesitaba, subí mi pierna al inodoro y comenzó a chupármela. Me encantaba, me pasaba la lengua, agarraba el clítoris con los labios, lo apretaba, me lo volvía a chupar, me gustaba y ahora eran mis gemidos los que se escuchaban. Quería más, quería más, quería sentirlo dentro de mí...

Abrí la puerta del baño y por suerte este era uno de esos pubs modernos que tenían las maquinitas expendedora de profilácticos...

- Para, para - le dije - ¿No te gusta? - me dijo mirándome picadamente - Si, me encanta, pero quiero mas, agarrá uno de esos.

Fue muy cómico verlo caminar con los pantalones bajos y la pija parada, solo esperaba que no entrara nadie. Gracias al diablo, volvió rápido, se lo arranqué de las manos, me lo puse en la boca y bajé a su pija, vi en sus ojos que le gustaba... Se la agarré y le puse el profiláctico, se la chupé un poco más, bajé hasta sus huevos y seguí jugando con ellos.

Se sentó sobre la tapa del inodoro y no dudé un instante, se la agarré con la mano y la acomodé para que quedara justo a la entrada de mi concha, después simplemente me dejé caer. Fue espectacular, sentirla toda dentro de mí, me gustaba, comencé a moverme como salvaje, lo sentía todo dentro de mí, él seguía chupando mis tetas, me agarraba el culo, me lo apretaba, era un placer.

No me importaba donde estaba o que pasaba a mi alrededor, solo se que estaba gozando un montón y quería seguir.

Lo besé, sentía mi sabor en él, le mordía los labios, le agarré la cabeza, gemía, creo que grité, no se... estaba gozando y mucho y parecía que él también. No pasó mucho tiempo hasta que sentí que él estaba por acabar, me moví más rápido, más, subía y bajaba por su pija, me apreté fuerte contra él lo abracé y sentí que acabó, sus gritos terminaron de ponerme totalmente loca y tuve mi primer orgasmo. Me seguí moviendo despacito mientras le comía la boca a besos.

- Uuauuu - Me dijo todo transpirado - ¿Te gustó? - Sos espectacular nena, me encantó... - Me dijo mientras jugaba con mi pelo.

En eso escuchamos que alguien entraba al baño y le tapé la boca con la mano. Nos quedamos en silencio un rato hasta que la persona se fue...

- Salí vos primero así yo me arreglo tranquila -le dije - ¿Te voy a volver a ver? - me preguntó - No sé - ¿Cómo te llamas? - Shhhh - le contesté poniéndole los dedos en la boca- lo lindo de esto es que no sé quien sos, si nos volvemos a encontrar te digo. - ¿Me das tu teléfono? - No, dale cámbiate que si no me van a venir a buscar.

Se terminó de acomodar allí como pudo, y le di un último beso antes que se fuera. Escuché una charla que venia del pasillo pero no entendí que decía, me empecé a acomodar. Sentí unos pasos fuertes que entraban al baño, no parecían de una chica. Seguramente a mi amante se le había caído algo en el baño, miré para abajo por si veía algo y se abrió la puerta.

Allí estaba German uno de los chicos que había venido conmigo. Yo estaba todavía con el corpiño salido y las tetas al aire, los pezones rojos de las chupadas, el pelo revuelto... y todavía muy caliente, no se que me pasaba pero no me calmaba, la cerveza, mi amante extraño, el día, no se, pero estaba muy caliente y quería más... no me importaba que me viera así...

- Te escuché - me dijo - ¿Y te gustó lo que escuchaste? - Si y me calentás mucho, me encanta verte con tus escotes dando vueltas por la oficina, hace mucho que te tenía ganas. - me decía mientras se acercaba a mi. - ¿Y que te hace pensar que yo también? - Era parte del histeriqueo normal de todas las chicas. - Mira como me pusiste - me contestó mientras se bajaba los pantalones.

Se la miré y pese a que no estaba del todo parada la tenía más grande que mi otro amante... como todavía me quedaba otro profiláctico ni dudé, lo tomé, lo abrí con los dientes y lo puse en mi boca mientras lo miraba a los ojos. Se lo puse hasta el fondo, y comencé a chuparle la pija... y la tenía más grande, me entusiasmé, le chupé el capullo, bajé hasta sus huevos, volví a subir, la tragué entera, lo pajeaba con las dos manos mientras le pasaba la lengua.

- Esto te va a gustar guachito - Le dije totalmente sacada - Chupa puta, chupa - ¿Te gusta así?

Le contesté mirándolo a los ojos tratando de poner esa cara que ponen las chicas en las películas porno - Si, chupámela toda, ¡dale que sos una puta!

Me puse sus huevos en mi boca y jugué con ellos con mi lengua, le tomé las nalgas y se las apreté fuerte, lo traje hacia mí. Estaba a mil y él también, podía sentirlo tensarse y gemir... En un momento me sacó la cabeza y me dio vuelta....

- Ahora vas a ver lo que es coger guachita.

Me apoyé con los brazos en la pared mientras él me habría las piernas... antes que me diera cuenta me había levantado la pollera y me abrió las nalgas. Metió su lengua por mi culo, me pellizcó las nalgas, metió más su lengua, me baboseó toda y pude sentir su dedo buscando mi ano. Me sobresalté pero me gustó y quería sentirla... me daba miedo por que no estaba muy lubricada y su pija era grande...

Me siguió chupando el culo me metía la lengua, me pasaba los dedos por la concha, me metía otros por el culo, estaba en el cielo, ¡nunca me había sentido tan puta!

En un momento me llegó a meter tres dedos en el culo con una mano mientras con la otra me masajeaba el clítoris, y mis tetas colgaban allí a la vista, estaba en el cielo.

- Seguí guacho, seguí, rómpeme el orto - Si me lo pedís...

Y allí nomás me agarró de la cintura y apoyó su pija en mi culo... saqué una mano de la pared y se la acomodé para que entrara mejor. La sentía caliente, dura, hermosa, la quería dentro de mi culo ya...

Y no se hizo esperar... la empujó con todas las ganas... yo grité...

- Aaaaaaaaaaaay como me gusta que me cojas... Siiiiiiiiiii cogeme guacho, cogeme, rómpeme el culito.

Ya estaba más allá de todo, no me importaba, era una puta y me gustaba serlo, mañana seria otro día.

- Dale, si, más... así, cogeme, cogeme... mássssssssssssss...

Podía sentir su pija en mi culo entrando y saliendo, me dolía, me encantaba, trataba de que me entrara más y más.

- Toma puta, ¿como te gusta no? Y tan santita que estabas en la oficina, mira la puta que sos... Como te gusta la pija ehhhh.

Siguió dándome fuerte, cada vez más rápido, cada vez mejor - Como te estoy cogiendo conchuda, tomá, tomá mi vergaaaaa, tomá...

- Si, dame más, dame másssssssssssssssssssssssssssss, te quiero sentir, cogeme...

No tardé mucho en tener un orgasmo de aquellos, me contorsioné, grité, y se debe haber escuchado en todos lados... como me gustaba su pija, me calmé dos minutos y seguí moviéndome fuerte, adelante, atrás me estaba matando pero me encantaba... Que buena que estaba su verga. No tardó mucho más en correrse, pude sentir como empujaba fuerte, muy fuerte, me dolía todo pero que buena que estaba.

Me corrí, estaba exhausta... Se sacó el forro y me dio un beso....

- Sos una diosa - me dijo - como me gustó cogerte. - Tu pija estaba divina - Me perdí de chuparte esas tetas - Me dijo mientras me apretaba una y le daba un beso en el pezón a la otra. - Si sos discreto quizás si - Le dije al tiempo que le daba un beso en los labios.

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