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Hola, hace mucho no escribo ninguna de mis aventuras; pero soy asiduo lector de esta página; en la cual he podido y he llegado a desear algunas situaciones que se narran en ella. Bueno ¡al grano!
Hace unos meses; hará cosa de un año; estaba chateando en una sala de más de 40, muy conocida. Ahí me encontré con una mujer, de mi mismo país, Rep. DominicElvira; yo de la capital, Santo Domingo y ella de un pueblo del interior a unos 80 Km. De mi localidad; a la cual yo viajaba mensualmente por trabajo.
Por razones obvias; cambiaré los nombres yo, Rodolfo; moreno de 40 años y ella Elvira, una escultural mujer de 45 años; pelo al hombro, boca sensual, pocos pechos, ni siquiera usa sostenes y un cabello ensortijado entre sus delicadas tetas; piernas y culo de infarto. Bueno iniciamos a conocernos, Elvira es madre de 3 hijos y casada; su marido trabaja fuera y ella externaba una soledad terrible; intercambiamos mails y seguimos conociéndonos por el MSN.
Pasaron algunos días y nuestras conversaciones derivaron en lo sexual e insinuaciones; cosa que me ponían a mil por hora; y decidí que en mi próximo viaje a su localidad, me buscara. Efectivamente me salió a buscar, pero son su hija mayor, una jovencita preciosa de 15 años tan solo y me invitó a cenar a su casa; como comprenderán yo tenía ya en mente tirarme a Elvira, como fuera.
Al llegar la casa estaba repleta de gente, entrando y saliendo, no había intimidad alguna; yo me resigné, solo cené y me tragué la calentura; hablamos de mil vainas y de ninguna; que pérdida de tiempo dije para mis adentros. Me retiré como perro con el rabo entre las piernas a mi hotel, incómodo por la situación. Salí del pueblo sin despedirme y como una semElvira después ella se pone en contacto conmigo, diciéndome que había pasado muy buena noche conversando conmigo… ”Uffff, que vaina” dije.
Le expresé mi frustración y ella me confesó que también estaba muy excitada y que había lamentado que ni siquiera un beso, me pudiera dar. No jodas Elvira que preparaste esta vaina como quisiste y así no se juega; le dije. Pasó el tiempo, cuatro meses más o menos sin comunicación, la tenía bloqueada en el MSN y un día la liberé, hablamos y decidimos otro encuentro…
La pasé a buscar en mi vehiculo y nos dirigimos a una playa desierta, fue algo como automático, desde que estacioné esa mujer se transformó…me dijo que mi ausencia le había hecho desearme más. Nos magreamos, acariciamos, besamos y me hizo una mamada de lujo, pero todo dentro del vehículo, no me permitió penetrarla pues tenía la regla; pero acordamos otro encuentro… ¡Jamás había sentido una lengua tan bien usada!, suavecita, divina. Ese día acordamos vernos en “la capital”; para tener más libertad.
Llegó el día esperado y nos encontramos en nuestros ojos había una mezcla de temor y lujuria al mismo tiempo, nos dirigimos a un hotelito, de camino. Ella traía unos pantalones jean pescadores ajustados que delineaban bien sus curvas; y una blusa de espalda afuera, como atada a la cintura; pelo suelto…Entramos en el establecimiento y empezamos a acariciarnos y tocarnos ella se acerca a mi oído y me dice “No sabes las pajas que me he hecho, pensando en este momento”
Tomamos como un respito y nos arrodillamos en la cama, empezamos a desnudarnos mutuamente, paso a paso descubrí sus senos y los besé con devoción, ricos pezones morenos que parecían ya golosinas en mi boca; ella hizo lo mismo, en mi pecho, y nos besamos, casi comimos. Continuamos con su pantalón que dejó ver una tanguita insolente metido en sus nalgas y color rojo carmesí, con encajes blancos…la miré detenidamente y ella con la manos me invitó a acercarme más para sentirme; ella me retiró los pantalones y de inmediato se hizo dueña de mi pene, que estaba insolente debajo del bóxer; lo miró detenidamente, lo engulló, mamó. Fue una de las mejores felaciones que me han hecho, yo casi explotaba, le dije que era mi turno, le saqué la tanga y pude ver un conejito depilado y precioso; delicado; abrí sus piernas y vi un clítoris maravilloso, el cual comí, se desataron gemidos de deseos incontrolables.
Así coño, que rico mamas cabrón; me decía. Tomaba mi cabeza y la oprimía en su cosita rica. Yo con una mano, en ocasiones le agarraba los senos y en otra, le metía mis dedos; luego pasé a si traserito, y solo le puse la yema de mis dedos, proporcionando una sensación que ella no había vivido.
En ese momento se corrió, explotó, emElviraron jugos de su hermosa vagina y gritó. Cayó a un lado de la cama retorciéndose de gusto. Me mira lujuriosamente y la abrazo, siento sus convulsiones todavía; ya tranquila me acuesta y se introduce mi pene lentamente, pero suave por su lubricación y me cabalga, como amazona; sube y baja, sube y baja de mi falo turgente. Que bueno cabalga esta hembra, sus movimientos de cadera son alucinantes, sus ojos destilaban fuego y su boca no dejaba de expresar gusto y placer “clávame, clávame como a una reina que lo necesito, me decía. En eso ella tuvo su segundo orgasmo y yo el primero.
Nos desplomamos una al lado del otro. Gozando nuestras sensaciones, y el hilito de leche saliendo de su cuca. Se levantó y fue a limpiarse, yo por mi parte lo hice también.
Y la faena seguía, mi pene se erectó de nuevo con su tratamiento de boca, y la acosté y dirigí mi verga a su dilatada vagina; empezó de nuevo el bombeo…entra y sale nos besamos para acallar las expresiones, sentí como sus piernas rodeaban mi cintura y al verla, mi negra verga penetraba su blanca vagina, una visión maravillosa…
Miro a los lados y los espejos muestran la belleza de la mezcla de razas; y al mirar al techo descubrí por que ella gemía como una perrita en celo, se estaba mirando en los espejos y disfrutando de la visión, y llegó su tercera corrida, aproveché y la cambié de posición y en cuatro y le dije. “Mírate bien puta, que esto es de película”; Si papi, me respondía, dame duro que el cabrón de mi marido no lo hace.
Sonó su teléfono y me dijo que hiciera silencio, era casualmente él preguntándole a la hora que llegaría; le respondió que estaba donde una amiga y que regresaría un poco tarde, que se encargara del comida de los chicos, lo despidió con un beso y me pidió que le diera másssssssss.
Fue un día hermoso lleno de calor. Prometimos repetirlo; hasta hoy no hemos podido… Pero es una hembra deseosa de mucha verga.
Espero les haya gustado. Cualquier comentario, será aceptado con gusto…
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